Se puede definir una pantalla como un elemento que extendido a modo de cubierta sobre los cultivos tiene como principal función ser capaz de variar el balance radiativo tanto desde el punto de vista fotosintético como calorífico. El uso de pantallas térmicas consigue incrementos productivos de hasta un 30%, gracias a la capacidad de gestionar el calor recogido durante el día y esparcirlo y mantenerlo durante la noche, periodo en el que las temperaturas bajan sobremanera en los invernaderos. Las pantallas también son útiles como doble cubierta que impide el goteo directo de la condensación de agua sobre las plantas en épocas de excesiva humedad.
Así las pantallas térmicas se pueden emplear para distintos fines:
a) Protección exterior contra:
* El exceso de radiación con acción directa (UV) sobre las plantas, quemaduras.
* El exceso de temperatura (rojo, IR cercano).
b) Protección interior:
* Protección térmica, ahorro energético (IR).
* Exceso contra el enfriamiento convectivo del aire a través de la cubierta.
* Secundariamente, humedad ambiental y condensación.