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Ventilación natural de los invernaderos
La ventilación natural se basa en la disposición de ventanas en los laterales y en el techo del invernadero, que permiten la aparición de corrientes de aire que contribuyen a disminuir la temperatura del aire.

Está establecido que una ventana cenital es hasta 8 veces más efectiva que una ventana lateral de igual superficie. Por regla general, las ventanas deben ocupar entre un 18% y un 22% de la superficie del invernadero.
En un invernadero, las ventanas no solo se disponen para ocupar una superficie determinada, sino que también se tienen en cuenta factores como los vientos dominantes o la posición del Sol a lo largo de la jornada.

Se deben orientar logitudinalmente a los vientos dominantes, pues éstos ayudarán en la tarea de refrigeración  y renovación del aire. Y habrá ventanas mirando en sentidos opuestos, para favorecer el moviemiento del aire aunque éste haya cambiado en un sentido opuesto, que es como normalmente trabajan los vientos de una zona.

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