En un invernadero, las ventanas no solo se disponen para ocupar una superficie determinada, sino que también se tienen en cuenta factores como los vientos dominantes o la posición del Sol a lo largo de la jornada.
Se deben orientar logitudinalmente a los vientos dominantes, pues éstos ayudarán en la tarea de refrigeración y renovación del aire. Y habrá ventanas mirando en sentidos opuestos, para favorecer el moviemiento del aire aunque éste haya cambiado en un sentido opuesto, que es como normalmente trabajan los vientos de una zona.